¡Hola! Soy Samuel y, como dice la canción, soy volcán, salitre y lava. Vengo de una pequeña isla que se llama Gran Canaria. Me gusta el cine, las siestas, la pizza e ir descalzo. Tengo un perro que se llama Mozart, aunque no me ayuda a editar, me saca de paseo para respirar ideas nuevas o me da tiempo para descubrir canciones.

Llevo desde 2019 haciendo vídeos de bodas. No puedo decir que tenga un estilo concreto porque considero que estoy en constante evolución, pero sí que siempre mantengo la misma esencia y valores. Los vídeos son sobre familia, amigos, pequeños momentos y, sobre todo, pasarlo bien.

No creo en posados forzados que no os representen, en los filtros de moda del momento, en las canciones que pasan al olvido o en distraeros de comer, beber y de disfrutar en vuestro día. Me gusta ser uno más en vuestra boda y pasar desapercibido para que el vídeo represente fielmente lo que se ha vivido ese día, como si fuese desde los ojos de un invitado. Por eso, generalmente, solo somos yo y mi cámara, nada de equipo voluminoso ni nada que distraiga a la gente del momento.

Mi fin es que tengáis un recuerdo que sea atemporal, para que os despierte las mismas sensaciones cada vez que lo veáis durante años y, sobre todo, que sea vuestro.